En 1998, la Universidad recibía el premio
Friesen-Rygiel que le otorgara el Consejo de
Investigaciones Médicas de Canadá. Ese
premio nacional la recompensaba por los empeños
desplegados en transferir sus descubrimientos hacia la
empresa privada.
La Université Laval comparte la visión
de los creadores de ese prestigioso premio en cuanto al
papel estratégico que las universidades deben
desempeñar en transferencia tecnológica y
asociación industrial.
Además, Laval se cuenta entre las primeras
universidades canadienses en haber integrado la
transferencia tecnológica en el enunciado de su
misión.
